Los chicos del pueblo no pueden jugar
Y es una pena, porque todos quieren. A todos les encanta en fútbol, y aunque a veces aprovechen para darse patadas en el campo, luego siempre se ponen de acuerdo para repartirse las chuches que los mayores les dan al verlos jugar así, tan entregados. Pero no pueden jugar, y eso que han trabajado un montón preparando el campo, arreglando las porterías, limpiando las gradas del campo... siempre a las órdenes de los capitanes de cada equipo. Porque eso sí. De vez en cuando, cada equipo se junta y elige a su capitán. Es una puesto muy importante, porque no solo decide cómo y por dónde juegan, sino que es el que manda: -Tú de portero, tú de defensa, tú... El problema es que los capitanes tampoco se llevan demasiado bien entre ellos, porque aunque en general todos los chicos son amigos fuera del campo, cuando uno llega a capitán hay que demostrar que el equipo propio es mejor, y para eso hace falta demostrar que "los demás son peores ¿o no?" -Sí, capi!!! Y es que nadie sabe ...