Los chicos del pueblo no pueden jugar
Y es una pena, porque todos quieren. A todos les encanta en fútbol, y aunque a veces aprovechen para darse patadas en el campo, luego siempre se ponen de acuerdo para repartirse las chuches que los mayores les dan al verlos jugar así, tan entregados.
Pero no pueden jugar, y eso que han trabajado un montón preparando el campo, arreglando las porterías, limpiando las gradas del campo... siempre a las órdenes de los capitanes de cada equipo.
Porque eso sí. De vez en cuando, cada equipo se junta y elige a su capitán. Es una puesto muy importante, porque no solo decide cómo y por dónde juegan, sino que es el que manda:
-Tú de portero, tú de defensa, tú...
El problema es que los capitanes tampoco se llevan demasiado bien entre ellos, porque aunque en general todos los chicos son amigos fuera del campo, cuando uno llega a capitán hay que demostrar que el equipo propio es mejor, y para eso hace falta demostrar que "los demás son peores ¿o no?"
-Sí, capi!!!
Y es que nadie sabe a quién se le ocurrió la norma de que los capitanes deciden con qué balón se juega y claro, todos quieren jugar con el suyo. O con el del amigo si es necesario, pero nunca con el del pijo de Marianín, que aunque sea el más popular su balón en una horterada. O el de Pablito, menuda castaña de balón, todo lleno de pelos. Y ni hablar del de Pedrito, desinchado y deshaciéndose a pedazos...
Pero como los capitanes mandan, al final todos se van a casa sin jugar después de abroncarse durante un rato, aunque sin llegar a las manos, porque los capis hacen todos los esfuerzos necesarios para conseguir que los de su equipo vean que es mejor no jugar que hacerlo con el vecino.
Y la mayoría de los chavales del pueblo, que no quieren ser capitanes de ningún equipo, que piensan que es mejor jugar con un balón desinchado que pasarse el día arreglando el campo sin poder usarlo, que son amigos de todos los demás cuando van a la piscina, juegan al escondite o están en el cole, empiezan a preguntarse si eso de ser capitán realmente vuelve estúpidos a los chicos.
Hasta el punto de que un chaval pequeñito, cuando todos los capitanes estaban gritando enfadados "pues con ese no juego, ¡¡¡y no juego!!!", les dijo:
-¿Y por qué en vez de decir con quién NO, simplemente elegís con quien SÍ?, como el resto de jugadores hacemos para elegir a los capitanes?
Pero no pueden jugar, y eso que han trabajado un montón preparando el campo, arreglando las porterías, limpiando las gradas del campo... siempre a las órdenes de los capitanes de cada equipo.
Porque eso sí. De vez en cuando, cada equipo se junta y elige a su capitán. Es una puesto muy importante, porque no solo decide cómo y por dónde juegan, sino que es el que manda:
-Tú de portero, tú de defensa, tú...
El problema es que los capitanes tampoco se llevan demasiado bien entre ellos, porque aunque en general todos los chicos son amigos fuera del campo, cuando uno llega a capitán hay que demostrar que el equipo propio es mejor, y para eso hace falta demostrar que "los demás son peores ¿o no?"
-Sí, capi!!!
Y es que nadie sabe a quién se le ocurrió la norma de que los capitanes deciden con qué balón se juega y claro, todos quieren jugar con el suyo. O con el del amigo si es necesario, pero nunca con el del pijo de Marianín, que aunque sea el más popular su balón en una horterada. O el de Pablito, menuda castaña de balón, todo lleno de pelos. Y ni hablar del de Pedrito, desinchado y deshaciéndose a pedazos...
Pero como los capitanes mandan, al final todos se van a casa sin jugar después de abroncarse durante un rato, aunque sin llegar a las manos, porque los capis hacen todos los esfuerzos necesarios para conseguir que los de su equipo vean que es mejor no jugar que hacerlo con el vecino.
Y la mayoría de los chavales del pueblo, que no quieren ser capitanes de ningún equipo, que piensan que es mejor jugar con un balón desinchado que pasarse el día arreglando el campo sin poder usarlo, que son amigos de todos los demás cuando van a la piscina, juegan al escondite o están en el cole, empiezan a preguntarse si eso de ser capitán realmente vuelve estúpidos a los chicos.
Hasta el punto de que un chaval pequeñito, cuando todos los capitanes estaban gritando enfadados "pues con ese no juego, ¡¡¡y no juego!!!", les dijo:
-¿Y por qué en vez de decir con quién NO, simplemente elegís con quien SÍ?, como el resto de jugadores hacemos para elegir a los capitanes?
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